Mi primer maratón


Dedicado a todos aquellos que van a correr su primer maratón, especialmente a los que han elegido Sevilla para alcanzar la gloria.

Maratón de Sevilla 2016

A mi amigo, mi hermano y compañero de tantas carreras Javier "Miarma", que  ya se doctora en esta carrera, pero que sigue sintiéndola como su primera vez. Disfruta de nuestra ciudad, paisano.

A mi "compañera solidaria" y amiga Alizia, espero que disfrutes la experiencia en el "centro del universo" y recojas el fruto de todo el esfuerzo que has hecho, y a todas las "Guerreras" que te acompañan en esta hazaña: Ana M., Ana B., Reme, Amalia, Susana, Leti, Julia y Patri.

Mucha suerte chicas!!!



Mi primer maratón (Sevilla, 2015)

Todo maratoniano te lo dice. Tu primer maratón será inolvidable, indescriptible y te marcará para siempre como corredor.



Hace muchos años, en el 99 concretamente, fui testigo de como Abel Antón se proclamaba campeón del mundo de Maratón en Sevilla y seguro que por mi mente pasaría algo así como, que increíble debe ser experimentar eso en tu país, en tu tierra y con tu gente.



Mi vida personal y deportiva durante años tiró por otros derroteros, pero siempre tuve en mente que algún día, porque no, podría correr un maratón.



En los últimos años, en los que he vuelto de manera activa a la practica deportiva, principalmente como runner, siempre lo tuve claro. Mi sueño es ser maratoniano.



En 2013 me planteé seriamente hacerlo. Primero Málaga, pero una inesperada enfermedad de mi madre centró mi atención en ella y dejo todo lo demás al margen. En 2014 me inscribí en Sevilla, hice todo el plan de entrenamiento y 15 días antes tuve que desistir de hacerlo por motivos laborales. En aquel instante me sentí hundido, desmoralizado totalmente, pero supe entender cuales son las prioridades fundamentales de un corredor popular, amateur y sencillo como yo.



Eso sí, me quedó clarísimo que en 2015 volvería a inscribirme e intentarlo para Sevilla, y esa ha sido la meta que durante un año he tenido entre ceja y ceja, y por la que he entrenado sin aliento.



Posibilidades de otros maratones he tenido durante 2014. Madrid, Barcelona, Valencia y hasta en Málaga participé de manera especial pero tenía muy claro que mi debut sería en el Maratón de Sevilla 2015, en mi ciudad, en la tierra que me vio nacer y con mi público.



Sevilla guiaría mis pasos en mi primer maratón. Estaba escrito.


Y así ha sido. Entrar en valoraciones técnicas de la carrera es absurdo, cientos de consejos recibidos y múltiples artículos y experiencias por doquier he leído, visto y escuchado, pero a la hora de la verdad eres tu mismo frente a la carrera, tu mismo ante la mítica distancia en una guerra sin cuartel entre hombre y maratón, durante 42 kilómetros y 195 metros.


Si es verdad que contaba con que los primeros 30-32 kilómetros, en circunstancias normales, los encajaría bien pero a partir de ahí todo sería incertidumbre y desconocimiento. Es hasta ese momento donde he sentido que verdaderamente empezaba mi maratón. Y así ha sido.



He disfrutado como un niño, pero también he sufrido muchísimo.



He sentido el temido “muro” entre el km29 y el km36, pero lo he sabido solventar con una fuerte fortaleza mental y emocional, con insistentes mensajes y frases de automotivación que en mi interior se daban cita, también porque en el km37 estaría mi familia y en km41 mi aliento más importante. Mi mente estaba fuerte como un roble pero mis piernas iban al límite, casi sin fuerzas, sobrecargadas de manera desconocida para mi, con la sensación de que en cualquier momento, si cambiaba mi ritmo podía romperme. El sol que recibía a mi espalda hizo que mi sombra fuese mi liebre en la Avda. de la Palmera durante unos kilómetros hasta llegar al Parque de María Luisa, donde era consciente de que la belleza de Sevilla sería el acicate que mi cuerpo necesitaría para terminar los últimos kilómetros.



Entré en la Plaza de España y contemplé uno de los sitios más bellos por los que ninguna maratón del mundo pasa, en aquel enclave y con tanta gente. Pero mis fuerzas flaqueaban y apenas alcé la mirada para contemplar el espectáculo de correr por ese emblemático lugar.



Saliendo del parque me encontré a mi amigo Carlos Felipe, y junto a mí, corrió unos metros recordándome lo que ya me había dicho meses atrás. ¡¡¡Vamos Antonio, a partir de ahora la gente te lleva en volandas, la avenida está ahí y hasta el Puente de la Barqueta las piernas van solas!!!



Y así es amigo, sales al Prado de San Sebastián y encaras la calle San Fernando y todo cambia, la carrera es tomada por el público en el centro de la ciudad, la gente se viste de corredor y sus palmas, sus gritos de ánimos son tus propias piernas. La emoción me embriaga y las lágrimas aparecen en mi rostro.



Estoy en recta final, sólo faltan 5 kilómetros, ya está todo hecho. Las piernas no van, pero el corazón tira de reservas y hace que tu ritmo de carrera aumente como por arte de magia. Un pasillo de gente es el camino durante toda la Avda. de la Constitución. Miles de vasos en el suelo tras el avituallamiento, palmas sin cesar, banderas de otros países, carteles de ánimo para muchos de los corredores que aún faltan por llegar y ahí, a escasos 300 metros de la entrada, en la avenida, mi sobrina con sus padres, con apenas 4 meses me espera a que pase y darme el penúltimo empujón que necesito.



Ya no puedo más, ya hay que darlo todo. Has llegado hasta donde tantas veces has soñado llegar como corredor, tienes cerca la medalla de maratoniano, y la Catedral, la Giralda, Plaza Nueva, Tetúan, La Campana, Trajano, la Alameda y Calatrava te dejarán a los pies del Puente de la Barqueta a escasos 2 kilómetros de la meta. Ese tramo de carrera es una alfombra de emociones, de sensaciones que jamás has experimentado, es un caudal de motivación y es la antesala de mi gloria como corredor y deportista.



Todo está escrito. Únicamente queda poner la guinda y terminar el sueño. No he tenido referencias de tiempo ni de ritmos, he corrido por sensaciones. La carrera me ha puesto en mi sitio, en el lugar que debía ocupar. Sólo al principio, en la salida con Javi, Miguel y Paco he podido estar con ellos. Increíble esa salida, emocionante al máximo porque era partícipe de ella. Durante los primeros kilómetros Javi me ha servido de referencia puntual pero el resto he ido sólo. Mis pasos, mis zancadas, han sido mi referencia, sin reloj ni pulsómetro, conservador y ambicioso, ilusionado y temeroso, pero con el convencimiento de que la primera vez sería así. Sin tiempos ni marcas que me importen, sólo quería disfrutar y sufrir, sentir y soñar.



El Estadio Olímpico de la Cartuja se vislumbra al fondo nada más pasar el Puente de la Barqueta, lo ves cerca pero esos dos kilómetros que faltan son una auténtica loza, un durísimo tramo que por mucho que quieras se te hace eterno, pero sigues, sigues y no cesas en tu empeño de triunfar y alcanzar tu meta, las fuerzas ya son limitadas pero tu espíritu de lucha te lleva y te empuja sin saber como.



Ya estás cerca, menos de un kilómetro y sin esperarlo escuchas: !!!Vamos Antonio, vamos!!! ese grito me despierta y me acerca a la realidad, me dice que no soy el único que hoy ganará esta carrera, este maratón es compartido, este triunfo y esta medalla es también de tantas personas que me han apoyado, que han confiado en mi trabajo, de todos los amigos que he visto durante kilómetros antes y han salido a la calle para animarme y darme ese empujoncito necesario que tanto ayuda, de aquellos que han sido testigos y parte de tantas horas y días de entrenamiento en estos meses. Esta carrera es gracias a todos ellos pero especialmente gracias a los que habéis sentido mi victoria como vuestra. 



También a aquellos que te tildan de loco, de aquellos que utilizan la frase de “¿ahora que te ha dado por correr?”, de esos que dicen “ya se cansará”, de los que comentan que “correr está de moda y yo paso de modas”, de los de “correr es de cobardes” y de los que aunque no te lo digan piensan que no eres capaz de hacerlo, de los que su lema siempre y para todo es “no se puede”. A todos vosotros, gracias por vuestra negatividad y desconfianza en este deporte milenario y en mi reto, porque ha sido fundamental para alcanzar mi objetivo llevaros la contraria.



La oscuridad del Túnel Sur del Estadio de la Cartuja deja ver al fondo la luz y el rugir de un escenario que será testigo de los últimos metros de mi primer maratón, piso el tartán de su legendaria pista, como Greene, Johnson, Gebreselassie, Jones, Freeman, El Guerrouj o Antón aquella mañana del 28 de agosto del 99, y suena “Viva la Vida” de Cold Play por la megafonía del estadio, para despedir mi carrera entre miles de personas en la grada principal. Más no puedo pedir.



El reloj de meta marca 3 horas, 55 minutos y van sumándose segundos uno tras otro. No quiero terminar, quiero quedarme para siempre en ese momento, en ese espacio de tiempo que jamás volveré a sentir porque tu primer maratón solamente lo vives una vez en tu vida, una vez y para siempre. Sólo una vez.



Alzo mis brazos al cielo, aprieto fuerte los puños y cruzo la línea de meta.



Rompo a llorar de la emoción, lo he conseguido.



Soy maratoniano.

Sevi Fernández
Finisher Maratón de Sevilla 2015
Dorsal 7389

2 comentarios:

  1. Es la cronica más bonita que he leído sobre la maratón de Sevilla, impresionante.
    Te lo has ganado, te lo has merecido, lo has logrado campeón. Enhorabuena por la primera maratón de tu vida, por haberla disfrutado tantísimo pese a los malos momentos que te hayan podido azotar durante los 42K. Enhorabuena por tu forma de afrontar la prueba, de hacer que tus seres queridos formen parte de ella, de emocionarte al llegar al final. Que grande eres, bienvenido al club maratonista. Bienvenido. Un saludo y muchas gracias por compartir esta bellisima experiencia, futuros aspirantes a maratonistas agradecerán tus palabras.

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  2. Impresionante la crónica, Impresionante la carrera Enhorabuena.

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